Compartir y motivar para sentirse alegres

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29 de abril, Día de la Solidaridad Intergeneracional.

Paula es voluntaria de Solidarios, comparte su tiempo todas las semanas con Maribel, en el programa de acompañamiento a mayores, y además coordina la actividad del Grupo de Mayores en el Centro de Servicios Sociales de Nervión. Su tarea les reporta a todas las participantes, incluida ella, alegría y motivación para seguir mirando al futuro con ilusión.

Paula Duke tiene 55 años y es voluntaria en el programa de mayores de Solidarios en Sevilla. Empezó en julio de 2021. Ella es de El Salvador y llegó por entonces a Sevilla con su marido y buscó donde poder hacer voluntariado, inquietud que ya había desarrollado antes en otros lugares. Encontró interesante el programa de lucha contra la soledad de Solidarios y empezó su tarea acompañando a personas mayores. Para Paula ser voluntaria es una forma de devolver lo recibido “hacer sentir a las personas mayores que lo que han hecho por nosotros es importante. Ya lucharon por nosotros antes y ahora nos toca devolverles todo eso. Hay muchos mayores en soledad, con miedos, y el voluntariado para ellos es importantísimo, genera una amistad muy bonita que les da alegría.”

        

Una de sus tareas es con el grupo de mujeres mayores que se reúnen en el Centro de Servicios Sociales del Distrito Nervión, del Ayto. de Sevilla. Se reúnen una vez por semana “es un grupo de 18 señoras muy activas. Con ellas hacemos una hora de gimnasia, baile (cumbia, merengue, etc.) algo de movimiento que les encanta. Y media hora más de dinámicas para conversar y conocerse, para activar la memoria. Ellas hablan, cuentan sus historias de jóvenes, planean cosas que les gustaría hacer… busco la forma de motivarlas para que vean que tienen muchas cosas por delante, que miren al futuro

“Me encanta compartir y conocer sus costumbres, motivarlas para que se sientan contentas, que tengan una vida alegre. En el taller me están enseñando a bailar sevillanas y ¡hasta me han regalado el vestido de flamenca para la Feria!”

Hacer sentir a esas mujeres que tienen mucho que ofrecer es uno de los objetivos del programa de voluntariado que busca acabar con la discriminación por edad y poner a las personas mayores en valor con sus conocimientos, habilidades y experiencias. “Mati, una de las señoras participantes en el grupo, con sus más de 70 años es ahora también voluntaria y los martes por la tarde enseña punto y croché a las que no saben.

Su otro voluntariado es acompañando y visitando directamente en su domicilio a Maribel, de 78 años. “Con Maribel voy los miércoles por la tarde, de 5 a 7 normalmente. Es muy linda. Cuando empezamos la encontré con muchos miedos, por la pandemia y por motivos familiares, ahora ha cambiado mucho, ya se le ve el brillo en los ojos. Hemos forjado una bonita amistad.

Dentro del programa de acompañamiento a mayores, con apoyo de la Fundación La Caixa, se ofrecen actividades online para intentar salvar la brecha digital que enfrentan muchas personas que por su edad ya no han accedido a la formación tecnológica. Con apoyo de los voluntarios se realizan talleres, coloquios, cine fórum y otras acciones virtuales.

Hemos participado juntas en los talleres online que nos ha propuesto Solidarios y a Maribel le ha encantado la experiencia. En el de historia le gustó cómo lo hicieron como un cuento, le gustó recordar así la historia de Juana la Loca. También participamos en el de cine viendo el cortometraje de Javier Fesser.”

La solidaridad entre generaciones es una realidad en los programas de voluntariado de Solidarios y una necesidad en nuestra sociedad. Cada vez son más las personas que se encuentran solas cuando se hacen mayores y la compañía y el apoyo de personas más jóvenes las mantiene activas y vinculadas con la comunidad. Por eso hacemos el llamamiento a que se unan personas voluntarias, de todas las edades, todas tenemos algo que aportar, y tenemos capacidad, como dice Paula de “motivar para sentirse alegres y mirar al futuro”.