Casi 30 años de cultura y de literatura en la cárcel

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Día del Libro

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SOLIDARIOS para el Desarrollo celebró de manera especial el Día del Libro en los centros penitenciarios donde tiene actividades culturales desde hace casi 30 años.

Con motivo del 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, el Aula de Cultura del centro penitenciario de Soto del Real y la de Valdemoro contaron con la presencia respectiva de Inma Garcia y Jose Luis Fernández, profesores de literatura que hablaron de la vida y obra de Cervantes, recomendaron lecturas además de la del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, El coloquio de los perros, El retablo de las maravillas, Rinconete y Cortadillo, etc.

En el centro penitenciario de Navalcarnero, contamos con el escritor José Ovejero, viejo conocido de las Aulas de Cultura de SOLIDARIOS, Premio Alfaguara 2013 y autor, entre otras novelas, de La invención del amor, Los ángeles feroces y otros. HLes contó a los 38 internos presentes en qué consiste el oficio de escribir, desde cuánto tarda en hacer una novela, cómo se inspira, qué significa la literatura y qué nos aporta.

Treinta años de cultura

Las Aulas de Cultura en centros penitenciarios creadas por Solidarios para el Desarrollo protagonizaron la segunda edición de Lectureando, una iniciativa de la Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, creada con el objetivo de recoger y difundir experiencias de buenas prácticas lectoras que puedan servir de ejemplo o inspiración para cualquier agente interesado en el fomento del hábito lector.

Los comienzos

Hace casi treinta años, un alumno telefoneó a un profesor cuando lo iban a ingresar en la prisión de Segovia. “¡No me falle!”, susurró al teléfono, y el profesor no sólo no le falló sino que comenzó a llevar a otros universitarios como acompañantes. Después, el resto de reclusos que seguían la Universidad a Distancia pidieron que los dejaran participar. Así se hizo. El ambiente era alegre y distendido, se llamaban por sus nombres y se miraban en los ojos.

Desde entonces, SOLIDARIOS para el Desarrollo ha sorteado diversos obstáculos para poner en marcha Aulas de Cultura en centros penitenciarios de las ciudades donde tiene sede para que las personas voluntarias no fallen en su compromiso semana a semana.

Evolución

Unas setenta personas voluntarias colaboran cada semana en el proyecto Aula de Cultura, una iniciativa que se desarrolla en siete centros penitenciarios de España con el apoyo de personalidades del mundo cultural y por la que ya han pasado más de 4.000 internos. También han contado con el apoyo de financiadores y de organizaciones como Thinking Heads, con un convenio que dota de ponentes de alto nivel en el mundo de la política, de la economía y de la comunicación para las Aulas de Cultura.

Fomentar el hábito lector y la escritura es uno de los objetivos de este programa de amplio espectro con el que se trata de contribuir a la reinserción de los internos.

Estas actividades culturales han acercado la lectura de una forma distinta al fomentar la reflexión a través de la cultura y particularmente de la lectura, y de acercarse a los internos, escucharlos e intercambiar impresiones. La lectura acompañada y la relación informal que se establece a menudo entre participantes y colaboradores son no solo un potente instrumento de apoyo en la reinserción de los internos, sino también una fuente de satisfacción para todos.

En estos años han pasado por las Aulas de Cultura miles de personas que dedican su tiempo de forma libre y sin exigir nada a cambio, además de personas conocidas del mundo cultural y escritores como José Ángel Mañas, Rosa Montero, Juan Madrid o Juan José Millás. En la vida “normal”, estas visitas generan mucha expectación pero, en la cotidianidad de una persona privada de libertad, constituyen días únicos que rompen con la rutina penitenciaria. La cultura les aporta una herramienta decisiva en el establecimiento de una curiosidad que alimenta hábitos como el de la lectura y que, como en el caso de Andrés, un ex interno reinsertado en la sociedad, les cambia la vida.

Más de 2.500 invitados han colaborado en el programa con los 70 voluntarios que participan cada año y los más de 4.000 los internos que se han acercado a la cultura.