Ricardo Pachón y Gervasio Iglesias en el Aula de Cultura

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Hace unos días, el productor del documental La leyenda del tiempo y el productor de la película La Isla mínima acompañaron a personas voluntarias de SOLIDARIOS para el Desarrollo al Centro Penitenciario Sevilla I para la proyección del documental sobre Camarón de la Isla. Contarán en el Aula de Cultura cómo se realizó el disco editado en 1979 para acercar el arte del gran Camarón al público del rock.

Ricardo Pachón es productor de famosos documentales como el de Triana Pura” Pata negra. El rock de los gitanos, entre otros. Gervasio Iglesias es también productor del documental y de otras películas como Grupo 7 y 7 Vírgenes. Según el “maestro del flamenco” Pachón, “proyectar este documental en el Centro penitenciario Sevilla II es un verdadero placer para mi, mucha gente que hay dentro que es muy fan de Camarón”.

SOLIDARIOS trabaja desde hace más de 25 años en Centros Penitenciarios, acercando la cultura que es accesible en nuestra sociedad actual a personas que están privadas de libertad. Esta privación en un centro penitenciario puede causar daños irreversibles en los internos sin herramientas como la cultura. Si además, la persona que lo vive carece de redes familiares y de relaciones de apoyo, el principio de reinserción se ve perjudicado.

En Solidarios creemos en las posibilidades de resocialización de las personas que en algún momento de su vida han cometido un delito y que en muchos casos son víctimas de una exclusión social previa que pocas veces se resuelve con condenas penales. En las Aulas de Cultura, las personas voluntarias promueven y participan en actividades culturales.

El Aula de Cultura de SOLIDARIOS tuvo más de 150 ponentes para el curso 2014/2015 en centros penitenciarios de Sevilla, Madrid, Granada y Murcia. Estas “conferencias”, que son más bien diálogos, se convierten en “excusa” para acercarse de al interno en un plano de igualdad, para crear espacios de reflexión, de cultura, de enriquecimiento mutuo que den a las personas mayor confianza en sí mismas. Estas aulas de cultura, como el resto de talleres socioculturales relacionados con artes escénicas, buscan dar un soplo de libertad semanal que los internos necesitan para olvidar por unas horas la dura rutina penitenciaria.