Cartas a prisión para ayudar a sobrellevar las medidas especiales de aislamiento

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  • El voluntariado de las Aulas de Cultura envía cartas con mensajes de ánimo a personas en centros penitenciarios
  • Gracias a la colaboración de las autoridades de cada centro, se podrá mantener correspondencia de ida y vuelta.

Desde Solidarios hemos sustituido el acompañamiento presencial del voluntariado en nuestros programas por otro telefónico y virtual. Esto es posible en los programas de personas sin hogar, personas mayores, personas con diagnóstico de salud mental o con discapacidad, pero no es viable en hospitales, por razones de seguridad sanitaria, ni en centros penitenciarios, por las medidas de protección pertinentes, así como las de aislamiento propias del ámbito.

A pesar de ello, gracias a la colaboración de las direcciones de los centros en lo que llevamos a cabo las Aulas de Cultura y de la implicación del voluntariado del programa, estamos desarrollando formas alternativas de acompañar a las personas internas en prisión. La situación actual agrava su aislamiento y no queremos dejarlas solas.

En los centros penitenciarios Sevilla I, El Albolote (Granada), Campos del Río (Murcia), Valdemoro y Soto del Real (ambos en Madrid), las voluntarias y voluntarios que participan en las Aulas de Cultura han escrito cartas que, con la colaboración de las autoridades de cada centro, se imprimen y colocan en los tablones de los diferentes módulos. En ellas se envían mensajes de apoyo y de aliento para que las personas internas sobrelleven mejor la imposibilidad de recibir visitas y tener encuentros vis a vis con sus personas allegadas. A través del funcionariado se recopilarán las respuestas que puedan escribir las personas internas y se harán llegar escaneadas a cada delegación. Se trata de cartas de ánimo generales, no dirigidas a personas en particular.

Con el consentimiento de sus autoras y autores, compartimos algunas líneas extraídas de sus cartas, cargadas de profundas reflexiones, buenos sentimientos y deseos de contribuir a superar la especialmente difícil situación que atraviesan quienes están en prisión:

“Con esta carta quiero insuflaros ánimos, recordaros lo que habéis sido y seguís siendo para todos los que os extrañamos, y deseamos pronto reanudar nuestras visitas de los sábados…”. José Luis, Madrid.

“Todo pasará, esto quedará como una anécdota en el futuro, y estamos segur@s de ello, valoraremos aún más si cabe nuestra actividad y nuestra relación con vosotr@s”. Juan, Granada.

“Nos gustaría cuando volvamos dedicar una mañana a compartir todos juntos  como hemos vivido esta dura experiencia, como nos ha cambiado en todos los sentidos, qué hemos descubierto de nosotros mismos, que esperamos del futuro y, sobretodo, que valoramos ahora más”. Carmen, Madrid.

“Para mí, como voluntaria, no hay satisfacción mayor que el que personas tan necesitadas de calor humano sientan que pueden abrirse conmigo, contarme cómo les ha ido la semana, hablarme de sus familias, de la circunstancia que les ha llevado hasta allí, de algún recuerdo, alguna dificultad a la que se estén enfrentando, alguna alegría que se hayan llevado, o sus proyectos para cuando salgan”. Lupe, Sevilla.

“Por nuestra parte tenemos muchísimas ganas de que acabe todo esto para volver cada lunes con vosotras/os, porque tenemos preparados muchos talleres, charlas y conciertos para dejar un poco atrás esta situación y volver a divertirnos”. Raquel, Granada.

“Desde mi casa, cada día que pasa comprendo mejor el encierro, empatizo más con vosotros, nunca había sentido tan de lleno la falta de libertad, apenas valoramos eso cuando estamos en la calle y es algo que siempre recordáis vosotros cada día. De este encierro espero que la sociedad aprenda muchas cosas, entre ellas comience a empatizar más con vosotros y vuestro colectivo, comprenda la necesidad de tener actividades dentro que favorezcan vuestro crecimiento cada día y os vea con unos ojos diferentes tras esta situación”. María, Madrid.

Los mensajes de ánimo también van dirigidos al funcionariado de instituciones penitenciarias, que están dedicando mucho esfuerzo y dedicación en estos momentos tan complicados. Un ejemplo es esta carta enviada al funcionariado de Soto del Real, en Madrid.

Las entidades sociales que normalmente trabajan en cárceles, que son muchas, también han querido enviar sus mensajes de ánimo. Es el caso, por ejemplo, de algunas entidades de la Red Atenea de la que Solidarios es parte en la Región de Murcia, que han hecho llegar esta carta conjunta al centro penitenciario Murcia II. En este mismo centro, el profesorado de los talleres impartidos por Solidarios (“Diálogo filosófico, el arte de vivir” y Círculo de práctica de mindfulness) envían propuestas de tareas para que las realicen las internas e internos.