Despedida

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Rocío Hoces nos cuenta su experiencia el último día de voluntariado en el Centro Penitenciario Sevilla I. Rocío, delegada de Solidarios para el Desarrollo en Sevilla, comenzó su andadura en la organización como voluntaria en este mismo programa, el aula de cultura. Estas actividades culturales que promueven nuestras voluntarias y voluntarios en las cárceles ofrecen una “excusa” para acercarnos de tú a tú al interno, para crear espacios de reflexión, de cultura, de enriquecimiento mutuo. Al mismo tiempo, le dan al interno más confianza en su propia persona.

 

AnaHata

Son las cuatro de la tarde, espero en el puente de la Barqueta a que lleguen Lucía, Popo y Mª Carmen que son parte del grupo de voluntariado, y las dos invitadas; siento un especial entusiasmo, pues es la última tarde de este curso y hemos conseguido que Ana Hata y Sofía traigan su música al Aula de Cultura.

Nos montamos en los dos coches camino a Sevilla I. Hoy también nos acompañan Helena y Javier, que, por primera vez, pisarán un centro penitenciario. Les explicamos durante el trayecto que nos lleva unos 25 minutos, que sabemos que impresiona entrar allí, pero que será sólo al principio ya que una vez que pasamos el arco de la entrada, el registro de los materiales, y los tres controles necesarios para acceder a cumplimento, cerramos las puertas del aula y todo cambia; la energía se transforma, las miradas se relajan y “salimos de la cárcel”.

Todo a punto y a la cinco y media comienza el concierto: la voz sensual y entregada de Ana nos emociona una y otra vez, los ojos brillan, los pies hacen compás e incluso hay algún espontáneo que se lanza a bailar.

Son algo más de las siete y ya nos tenemos que ir marchando, la despedida esta vez se hace más difícil que de costumbre, muchos agradecimientos por lo vivido estos meses cada tarde de miércoles, abrazos y besos, alguna que otra lágrima y la confianza en que “la evaluación” del programa es más que positiva. Esto no sabemos cómo plasmarlo en un papel, hay que ir allí, oler, mirar, tocar y sentir que realmente estos encuentros reparan, que alegran corazones y dignifican a las personas.

Rocío Hoces
Delegada de Solidarios en Sevilla